Caso práctico de SEO Negativo: Trendhim

google-485611_1280Para cualquier negocio o iniciativa en internet, el número de visitas es fundamental. Periódicos digitales, tiendas virtuales, blogs, casinos, canales de Youtube…. todo se rige por el volumen de visitas. Cuanto más elevada sea la cifra de personas que interactúa con la página, mejores serán las perspectivas de ventas y, en consecuencia, mayores ingresos económicos.

Pero no siempre es positiva una elevada cifra de visitas. Cuando se produce un exagerado número de clics en un enlace determinado, Google puede penalizar al destinatario por interpretar que el mecanismo es forzado o fraudulento. A eso se le llama SEO negativo y puede resultar muy perjudicial para una empresa, ya que le hará perder posiciones en los buscadores.

La experiencia de Trendhim

La empresa danesa Trendhim, especializada en joyas para hombres, sufrió una maniobra de este tipo. En pocas horas, recibió miles de visitas provenientes de enlaces que nada tenían que ver con la firma. En concreto, más de 1.500 links enlazaban con la web danesa a través del anchor text  “porno”. Así lo explica Sara Lopez, country marketing manager de Trendhim para España:

“Al tener tantos links que indicaban a Google que nuestra web era pornográfica, nos vimos en la obligación de revisar los  enlaces uno a uno. El sector de los accesorios masculinos es muy competitivo y ser visible en Google es crucial. Si los rankings bajan, los clientes desaparecen.”

Para combatir esos “links bomba”, la firma danesa puso en marcha cuatro mecanismos:

  • Enviar a Google un archivo con los enlaces no deseados. Para ello, utilizaron las herramientas de Google Search Console, que permiten comprobar el posicionamiento de la web y las estrategias SEO.
  • Escribir a Google mediante su formulario de contactos para solicitar una revisión del caso.
  • Contactar con los responsables de las páginas que contenían los links falsos para intentar eliminarlos.
  • Recuperar el posicionamiento en Google consiguiendo enlaces de calidad hacia la web.

Efectos del bombardeo de links

Durante varios meses, los responsables de marketing de Trendhim enviaron listas a Google con los enlaces malintencionados. Los links iban dirigidos mayoritariamente a la página de gafas de sol para hombre, que no era el punto fuerte de la empresa, o al menos no tanto como las pulseras. Por ese motivo, la pérdida de clientes no fue demasiado significativa. Si, por el contrario, los enlaces hubiesen estado vinculados con las secciones de corbatas o pajaritas, mucho más potentes para la firma, el daño hubiese sido mucho mayor.

Hasta el momento, no ha sido posible identificar a los culpables de la maniobra. Los intentos de contactar con las páginas de donde provenían los enlaces no funcionaron ya que al introducir palabras como “piratería” o “enlace bomba” en los textos,  los mensajes iban a parar a la bandeja de correo no deseado.

Por lo general, detrás de estos ataques se encuentran empresas que quieren eliminar a un competidor. Por poco dinero, se pueden comprar enlaces falsos o backlinks para internar perjudicar a otras firmas del sector. El resultado fue un descenso en las ventas, pero el mecanismo fue atajado a tiempo y el bombardeo de links malignos no alcanzó dimensiones catastróficas.